Me lanzo de cabeza al mar de sus ojos
Comparto un post que me pareció genial de principio a fin.
After Shave en la cabeza, barba de tres días, camisa ibicenca, pantalón blanco, remangado, chanclas, 100 € en el bolsillo izquierdo, dos condones en el derecho y en la mano un boli Bic negro, una libreta y mi libro. Así acudo al bar de copas de la camarera de ojos verdes, con el guapo subido y una estrategia clara en la cabeza.
Esta vez tomo asiento en su misma barra, con dos cojones. Esta vez espero a que ella se acerque, aunque sólo sea para tomarme nota. Hoy lleva un vestido negro corto y ceñido y coleta trenzada: Más diosa que ayer, pero menos que mañana.
Me mira, sonríe, se acerca.
- Vaya, ¿hoy no te sientas en las mesas?
- Tengo que proponerte algo – suelto.
- ¿Proponerme algo, dices? Mmmm… – levanta las cejas, extrañada.
No me ha gustado nada su gesto. Supongo que cree que trataré de ligar con ella. Que acabo de convertirme en otro baboso más que añadir a su lista.
- ¿Te pongo lo de siempre? – me dice.
- Por favor – (al menos sabe lo que bebo).
Al rato se acerca con una botella de Bombay Zafir, una tónica que abre delante de mí y una copa de balón. En esta ocasión (nunca antes lo había hecho) impregna con mondadura de limón el borde de mi copa.
- ¿Y bien? – me dice algo más seria.
- Quiero incluirte en mi novela.
- ¿Cómo?
- Transformar tu cuerpo en palabras y meterlo en mi novela. Me falta un personaje y tienes que ser tú. Llevo varios días dándole vueltas a la cabeza. No puede ser otra, te lo aseguro
- ¿Y por qué yo? - ahora sonríe.
- Nada más verte supe que eras fruto de mi imaginación. Te veo como… pixelada. No sabría explicarlo mejor.
- ¿Pixelada? Ja, ja. Es lo más raro que me han dicho en mi vida… (pausa)… y dime, ¿de qué trata la novela? – me pregunta sirviéndose ahora, a sí misma, un JB con Sprite.
- Es un viaje a través del sentido del tacto.
- ¿Erótica?
- No. De… pues eso, de… viajes. Como “Viaje a la Alcarria”, pero a través del cuerpo de una pareja.
- ¿Y yo sería ELLA?
- No. Mucho mejor: Tú serías la tercera en discordia.
- Osea, que va de cuernos y yo, en este caso, sería la guarra que le quita la novia al prota.
- De guarra, nada. Tú serías mucho más suave que la otra, y con una vida interior más… complicada.
- ¿Crees que soy complicada?
- Y si no lo eres, lo serás. Eso déjalo en mis manos.
- ¿Y qué tendría que hacer yo… ya sabes, la Beatriz real, si te dejara meterme en tu novela? – (sin querer acaba de decir su nombre: Beatriz).
- Nada. Estaré por aquí hasta final de mes. Sólo te pido que me permitas escribir tu parte de la novela mientras te observo: Trabaja, sirve copas, haz tu vida, actúa como si no existiera. Me sentaré ahí, al fondo, tomando notas. Tómatelo como si… alguien estuviera pintando un retrato tuyo o algo así… un retrato por dentro y por fuera de ti. No hace falta que me cuentes nada de tu vida. Prefiero imaginármeno, pero no sería capaz de hacerlo sin tenerte cerca… ¿entiendes?
- Bufff… la verdad es que suena… bonito que alguien escriba sobre ti, aunque sea inventado. Raro, pero bonito… no sé… ¿pero me dejarías leer… ya sabes… mi parte?
- Por supuesto.
—— El resto de la conversación, entrecortada cada tanto por su curro, carece de importancia para el curso de mis intenciones —————————————-
(Una o cuatro horas después…)
Antes de marcharme y de pagar (me invitó a uno de mis tres gintonics) la regalé mi último libro.
- ¡Guau! ¿me lo dedicas?
En la segunda página escribí:
“Espero que te familiarices pronto con el tacto de estas hojas: Las próximas serán tuyas”
De vuelta
Estuve de viaje por 3 semanas a un pueblo no muy lejos de mi ciudad pero que hasta ahora no habia tenido interés en visitar.
Rodeado de naturaleza y tranquilidad por todos lados, justo lo que el cuerpo me pedía hace mucho, la universidad, y en especial todos los trabajos que me dejaban, en cierta medida, ayudaron a que este viaje saliera
.
Un consejo, siempre que les sea posible, viajen. Un lugar de preferencia rodeado de naturaleza, ver tanto verde por todos lados relaja bastante.
En este viaje estuve alojado en una pequeña casa cerca a una cascada. Genial!
Pues eso, un pequeño resumen, seguro que posteo más seguido
Te enamoras?
Es una tarde como muchas en mi habiración, con algo de música y sólo con la luz que sale del ordenador.
Estoy a menos de una semana de terminar mi primer ciclo en la universidad, dificultades en algunos cursos, pero dentro de lo normal.
Pero hoy me siento especialmente solo, necesitando de la compañia de alguien que ni se imagina que quiero que esté aquí conmigo.
hehehe creo que empiezo extrañar a alguien
Contacto
A una semana de haber empezado clases, aún no he logrado ser lo suficiente social.
Mis compañeros son algo diferentes, la gran mayoría arma “grupitos” a los cuales no termino de acostumbrarme y tampoco tengo ganas de unirme, por lo menos no sólo a uno (que pareciera ser la regla).
Sin embargo hoy pasó algo curioso.
Tuvimos clase de psicología el sabado que pasó a las 7am (esto de por si no es nada agradable, un sábado a las 7am … awww) llegó la profesora y al ser primera clase hizo que nos presentaramos, hablemos de las espectativas y todo lo que uno puede esperar en la primera clase de un curso que apenas empieza.
Sin embargo, hizo una dinámica diferente, interesante.
Dos voluntarios! dijo.
Al principio nadie tiene ganas de salir por la timidez que aún se mantiene, sin embargo y por alguna razón que aún no termino de entender levanté la mano, creo reaccioné antes incluso de pensar.
- Ven, adelante, cual es tu nombre?
- Eduardo.
- Bien, vamos a necesitar una voluntaria ahora, alguna alumna desea salir a participar en esta dinámica? Como es de esperar, y sin saber de qué exactamente trataba esta dinámica, la profesora esperaba por una voluntaria que según yo, nunca llegaría a no ser que la escogieran directamente.
Para mi sorpresa, a los pocos segundos (que parecian muy largos en ese momento) 3 compañeras levantaron la mano
- Bien bien, ahora hay gente voluntaria no?
Risas.
- Bien la dinámica consiste en ponerse uno detrás de otro a poca distancia y ambos cerrar sus ojos.
Como bien caballero me puse detrás de mi compañera de acuerdo a las indicacioens
.
- Eduardo, ahora estira el brazo y pon tu mano derecha en el hombro de tu compañera.
Normal, aunque hasta ese momento no entendía cual era el propósito de dicha dinamira, paciencia.
- Ahora, estira el otro brazo y pon tu mano izquierda sobre el hombro de tu compañera.
Extraño, y un poco rochoso estar con los ojos cerrados y sabiendo que todo el mundo me está mirando.
- Ahora Eduardo, sin soltar los hombros de tu compañera, da un paso más cerca.
Incómodo.
- Todo el aula cierre los ojos ahora.
Bien ! por lo menos no habrá roche a esta altura, o seguro uno que otro sapo se está ganando.
- Eduardo, acercate un paso más a tu compañera.
Pero si ya casi estamos juntos, en fin.
- Un paso más.
Nosé si por estar con los ojos cerrados, sin tener ninguna presión o sentir el calor de otra persona, empezó a gustarme la situación (hahaha) en la que me encontraba, la sensación de estar muy cerca a alguien.
- Dale un fuerte abrazo.
Mis brazos simplemente se deslizaron por esa persona que minutos antes casi ni conocía.
- Mariela (asi se llama quien se encontraba a mi lado) , girate y abrazalo también.
Senti que delicadamente giraba y sin temor, antes diría que con bastante disposición me abrazaba de una forma muy agradable.
- Ahora, todos ustedes que están sentados, sin abrir los ojos, quiero que se den la vuelta.
- Eduardo y Mariela, lentamente abran sus ojos.
Debo decir que lo último que quería hacer en ese momento era eso, si bien me había sentido como en otra dimensión, estaba totalmente consiente de que al hacer eso, ese momento tan agradable probablemente desaparecería, no tenía la intención de querer obedecer.
Para mi sorpresa, ella parecía tampoco querer, porque, la notaba quieta, sin voluntad para ello.
Nos quedamos mucho tiempo así, detenidos uno junto al otro, sin prestar atención a nada más, todo estaba tan callado. Sentí que otros brazo estaba sobre mi, y una voz cerca a mi oido hablaba:
- Ven chicos, muchas veces las personas se pierden grandes regalos de la vida por temor a aceptarlos, la amistad y el cariño es uno que ahora mismo ustedes están recibiendo, sin ese temor a lo que pueda pensar la otra persona.
Nos miramos incrédulos, pero son una gran sonrisa de satisfacción por lo sentido, miramos al resto de los compañeros y para sorpresa todos estaban muy callados y con una mirada de asombro/alegría, o al menos eso veía en la cara de cada uno.
Nunca he tenido una experiencia como la que cuento, pero ha sido simplemente genial, me he propuesto dar un abrazo siempre que me sea posible, el cariño fraternal es algo a lo que personalmente no había tomado mucha importancia, ahora me doy cuenta de la gran necesidad que tengo de darlo y recibirlo.
Esa fue la primera clase de psicología en el primer ciclo de mi carrera universitaria.
Y luego? Pues, salimos al cafetín, conversamos de lo ocurrido y de muchas cosas que ahora mismo no vienen al caso, Mariela es la primera persona con la que he empezado a relacionarme del saĺón
La foto es de Athanassia
Empiezo la universidad
El lunes que pasó finalmente empecé clases en la universidad, debo decir que era lo que necesitaba.
Mantener mi mente ocupada en las clases, las nuevas amistades, los trabajos me empieza a ayudar para olvidarme de los problemas.
Hasta este momento me siento conforme, bastante.
Los profesores tienes metodología a la hora que enseñan, algo que es de agradecer, en el colegio todo era aburrirse y evadirse (claro que yo no lo hacia… nadita ¬¬ )
Compañeros de clase? por el momento no hablo con nadie, voy dos días y apenas estoy adaptandome a ubicar mis aulas como para entrar en vida social, ya en lo que pasan los días de seguro me hago de nuevas amistades y de seguro que cuento anécdotas
Frágil amistad
Pedro es un amigo mio (aunque la verdad, ya no estoy totalmente seguro) , del circulo de personas más cercano que me rodea.
Es algo tímido, enojón e impulsivo, defectos que a veces le han hecho ganarse muchos problemas. Sin embargo también es alguien que se preocupa por los demás, trata de llevarse bien siempre que puede y no es de crear problemas.
Valeria es alegre, simpática y estudiosa. Son las características que a mi parecer la destacan, siempre me ha ayudado cuando se lo he pedido y está atenta a escucharme ante cualquier problema que tenga.
Pedro y Valeria tienen una relación un tanto inestable, no puedo definir el tipo de qué tipo, enamorados no son y tampoco lo que se conoce como amigos.
Hace pocos días quedamos junto con cinco amigos más ir al bar que queda a pocas cuadras de mi casa a pasar un buen rato, este fin de semana se lo merecía. Sin embargo, eso de planear las salidas no siempre es una buena idea, los improvistos nunca faltan.
Esta vez, Pedro y Valería habían peleado una vez más, por lo que Pedro no estaría presente.
- Vamos, igual estarán Carlos y Sandra (de ellos hablo luego, cada persona es un mundo diferente) – le dije – Además Sofia me dijo que tampoco vendrá, estaremos los cuatro a las finales.
- Vamos pues, no les quiero arruinar la noche por cosas como estas.
Llegamos al bar, directo a la mesa de siempre, unas cuantas bebidas y largo rato de conversación.
Puedo decir que hasta este punto todo había ido bastante bien, sin embargo, así como pasa el tiempo, también los tragos de alcohol y sus efectos.
Carlos y Sandra son enamorados desde hace poco, y verlos frente mio regalandose “amor” mutuamente no es precisamente entretenido, así que me puse a conversar nuevamente con Valeria de los más diversos temas, hasta que llegamos a uno en particular:
- Pedro a veces no sabe comportarse contigo, problemas así no son para ponerse de esa manera.
- Si pues, a veces es algo infantil con su comportamiento, me hace sentir mal. Ahora mismo ya no sé ni que siento por él.
- A qué te refieres?
- Pues, me trata mal, más de lo que ustedes pueden ver, es muy impulsivo y a veces no toma en cuenta las consecuencias.
- Y a pesar de ello sigues con él?
- No, nosé, quiero sentirme querida, y no recibo eso de él.
- Y si yo te lo ofrezco, lo aceptarías?
Rápido y simple, ni siquiera supe por qué lo dije, las palabras solamente salieron, fue en ese momento que supe que desde esa noche las cosas no serían iguales con ella.
Luego las cosas simplemente se dieron, la tomé de la mano y empecé a recibir tanto cariño como el que estaba ofreciendo. Hermoso.
Hasta ese momento no supe lo mucho que había estado atraído por Valeria todo este tiempo, sabía que había algo que no me gustaba de la relación que llevaba con Pedro, pero no estaba muy seguro de la razón.Ya han pasado dos días, la sigo viendo y se podría decir que tenemos “algo”.
Sin embargo, el buen amigo Pedro aún no lo sabe, nadie de los presentes esa noche ha dicho algo, y pues, no estoy seguro que pasé más adelante, mucho menos de cuando Pedro se entere de lo sucedido…
La foto es de ﻟọ∫ёmаںתẹℓ



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